Yo les voy a convencer de que mi trabajo es honesto, que realizo las traducciones en los plazos establecidos, que hago hincapié en calidad, que no dejo de formarme y que la traducción me apasiona. Si no fuera así, habría elegido otra profesión.

Para mí ser traductora e intérprete es una ocupación extraordinaria. No sólo le ayudo a la gente a comunicarse, sino que también me permite ir ampliando continuamente mis conocimientos en diferentes áreas a través de los textos que me toca traducir.